Descripción
Apenas despunta el día cuando llego a este lugar. Cierro los ojos para respirar profundo... en el aire se perciben los sutiles matices que desprenden las plantas y flores cercanas. El silencio me abraza mientras una idea se fija a mi mente: " el aquí, el ahora"... En este paraje es posible encontrar la armonía necesaria para cimentar un hogar. Hacer factible la máxima de vivir un presente para proyectar un futuro de bienestar, nutrirse de la perspectiva de un horizonte extenso, cambiante, diáfano, como la metáfora de todo aquello que podemos alcanzar cuando intentamos hacer reales nuestros sueños. Diferentes existencias campan por mi pensamiento mientras intento imaginar quién o quiénes poblarán estos espacios expectantes; cómo, las paredes que los componen, se vestirán de recuerdos, de historias... Solo faltan personas, momentos repletos de emociones para concederle la magia que poseen las cosas que hacemos nuestras... "Mi rosa no es cualquier rosa" escribió Antoine de Saint- Exupéry en su maravilloso libro " El principito"... Tampoco esta casa será cualquier casa, sino el pequeño universo de alguien que la cuidará, la transformará y la mimará a través del tiempo que dedicará a hacerla una parte de sí mism@. En cierto modo siento envidia y, acaso no es legítimo? Realmente solo ella ocupa este lugar físico en el mundo, ninguna otra y esa unicidad la convierte todavía en algo aún más deseable.